I JORNADA DE RECICLAJE ALERTA VERDE
En el mundo actual donde la tecnología nos arropa y sumerge en un montón de tendencias, publicidad, juegos, hashtag, muros y me gusta, es grato encontrar portales y ventanas que se abren para recordarnos aquella frase de un conocido programa de los 90 “hagamos bien y no miremos a quien”. Es así como dentro de las redes sociales conocimos a las fundaciones Ven y Recicla y Ayúdame Ayudar, ambas con misiones diferentes pero que convergen en único punto, hacer de este mundo un lugar mejor.
La fundación Ven y Recicla, dirigida por la Lic. Patricia Ordoñez, funciona hace ya hace un tiempo en Barquisimeto estado Lara, recolectando botellas plásticas, las cuales son llevadas a la recicladora de plásticos Venezuela, donde son procesadas y transformadas en otro material. Participan activamente en la educación ambiental, llevando sonrisas y conciencia ambientalista con su mascota reciclin a diferentes instituciones y organizaciones escolares y colaboran con otras fundaciones bajo el slogan yo reciclo y tú?. Esta fundación brinda su aporte al ambiente e incentiva al cambio de consumo de plásticos.
Por su parte la organización Ayúdame Ayudar funciona con la fuerza más grande del mundo, el amor de unos padres. Mariana Provenzano es su fundadora, una madre con voluntad de acero, quien desde hace un tiempo se dedica a dar a conocer la AME (Atrofia Muscular Espinal), enfermedad mortal que ataca a los niños menores de 2 años y que hasta la fecha no conoce cura. Esta fundación a través de la recolección de tapas plásticas, brinda una esperanza para estos niños y padres que esperan aun respuesta, pues con la recaudación de tapas se logra cubrir un examen genético o diversos tratamientos para mejorar la calidad de vida de los niños AME.
Estas fundaciones son un ejemplo de entrega, dedicación y constancia para un fin mayor al bien personal, es por esto que a través de las redes sociales contactamos con ellos y surgió la idea de sumarnos a esta causa y crear la I jornada de reciclaje “Alerta Verde” donde recolectamos botellas y tapas plásticas que representan una muestra de amor hacia el planeta y nuestro prójimo.
La intención de la jornada no solo es la recolección de botellas y tapas, sino el primer paso para sembrar una idea que con el tiempo esperamos germine como una misión de vida de todos nuestros estudiantes y comunidad en general, comenzar a sopesar beneficios y consecuencias del consumo del plástico debería ser la primera consigna cuando a la hora de comprar un producto se trata.
La tendencia de pensar en verde ha aumentado en los últimos años al ver como los materiales que ayudan a mejorar la calidad de vida, paradójicamente son los responsables del deterioro del ambiente, pero es hora de convertir esta nueva moda en más que llaveros, franelas o frases de actualización de estado, es hora de convertirnos en verbo y empezar accionar tal como Mariana Provenzano y Patricia Ordoñez.
Fomentar la conciencia ambientalista es parte de las funciones del estado y si de formar en valores ambientales y responsabilidad social se habla, la escuela debería ser la principal fuente de actividades para esto y sus docentes los primeros en pronunciarse al respecto.
Es así como esta primera jornada de reciclaje no solo debe abrir nuestras mentes sino también nuestros corazones, que la recolección de botellas y tapas plásticas sea permanente y represente la idea de un átomo, tan pequeña materia pero tan importante para sostener el universo.